top of page
Buscar

Héroes y villanos

  • Foto del escritor: Miguel Gylmar Meza Aguilar
    Miguel Gylmar Meza Aguilar
  • 7 nov 2023
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 7 nov 2023

A propósito de Dr. Strange II.

- Good time for a change

See, the luck I’ve had

Can make a good man

Turn bad

So

For once in my life

Let me get what I want

Lord knows, it would be the first time -

Johnny Marr y Morrisey en 1984

Simple. Sam Raimi lo hace de nuevo, vuelve a cautivar y a estremecer, ahora como un sensei veterano de las artes místicas-cinematográficas y genio del horror. Entregando una eficaz obra para niñ@s. Será acaso, que (por mencionar el target principal de Disney y a quien Marvel studios no debería de relegar) el público infantil es el más sincero juez – y quizá el más ávido también- del Cine de Terror? ..liberando así el flujo chi, el verdadero potencial de una obra maestra de la mercadotecnia como es esta secuela del mago neoyorquino creado por Jack Kirby (o como en los casos de It, The Witches o el cine de Joe Dante). La nueva serie de Chucky entiende esto a la perfección y es (también) bastante puntual sobre esta tesis. La cual parte del postulado: Al niñ@ le encantan las historias de miedo porque implican entregarse por completo a su emotividad y al absurdo del mundo (algo que para ell@s es una encausabilidad de lo más natural) sumado, a que así se coloca en una situación de protectabilidad, y esta característica se ve reflejada a su vez, en el gusto adulto por este tipo de historias, es decir: a través del Cine de Terror el adulto abraza su vulnerabilidad, o anhelo de no-tener-el-control, sin sacrificar la sistematizacion (dada con los años) de su función abstracta y concientizadora del mundo; el adulto (funcional) sabe extirpar el miedo real de lo irreal.

" El cine de Espanto pues, nos afronta ante nuestra propia Angustia respecto a la Vida."

Es la gente joven de espíritu o bien, la que se enfrenta a nuevos retos en su vida, la que marca, reinventa y solventa este género cinematográfico: por lo que la mercadotecnia –una actual forma de tradición oral- es la cancha principal en que se mueve una historia de terror y la cultura de la explotación y (por ende), de la reinvención, su axioma principal; lo es alrededor de un buen fuego y lo es en el Cine. Esta reinvención debe ser coherente, y sincera con el compás de los tiempos. Para más diafanidad respecto al tema, consultar Scream de Wes Craven.


Sin olvidar esto, esta secuela asume riesgos, es concisa y humana. El gesto y la corporalidad teatral (rayando en la tradición expresionista), son patente de su veracidad y hacen la historia (de por sí descabellada) verosímil. Como verosímil es la incertidumbre que causa la muerte de seres amados o de poderosos personajes de los comics que aquí, desaparecen de un instante a otro y te hacen sentir como espectador, no a salvo y –vía única del genuino horror- que a merced de la trama: todo puede pasar. Si Raimi no estuviera absolutamente convencido de esta cualidad cinematográfica no habría puesto a bailar a Peter Parker en la 3 de Spiderman. Ya que sólo a merced de lo inesperado podemos entrar al mood de la Locura. Acaso, el único miedo real?


Una cosa parece ser cierta: la modernidad está viviendo un glorioso fulgor del Cine de horror. Ciertamente empaginado al frenético y desquiciado compás de nuestros tiempos. Los niñ@s de hoy- adultos de mañana- viven en contacto orgánico con lo demoniaco, la sexualidad, la violencia, los psicotrópicos y la muerte: por lo que el humor de Raimi, viene perfecto a una nueva forma de vivir el miedo para una nueva generación de pensadores. La producción viene a sacar lo mejor del momento histórico, del género y de sus personajes.


Las actuaciones son - junto a las traídas en The Eternals y Loki - las mejores del universo Marvel y la Bruja escarlata, la villana mejor lograda de todas. Y esto ocurre porque, se redime: muestra una complejidad y un dolor humano más allá de sus actos. Y uno de los recursos narrativos más chingones, efectivos y realistas de empatizar tanto con el héroe como con el villano, es el arco redentor. Este, añade una profundidad al personaje que sólo es comprensible en un contexto real: es decir, con familias sufriendo y consecuencias reales, un mundo político y social. El ejemplo más claro de la modernidad inmediata es quizá Rick Sánchez, el personaje televisivo (junto a Walter White) más complejo y representativo de su tiempo; aunque el momento de redención más famoso: sigue siendo el de Anakin Skywalker y el de esa persona en la cruz, a lado de Jesús. Pareciera que interiorizar que los malos se hagan buenos sería asumir que también pasa al contrario, como develan los textos de Mao Tse-Tung. La arrebatadora rola de los Smiths lo transmite a la perfección. Entonces: si Spiderman representa el triunfo de las fuerzas del bien, y Evil Dead el triunfo de las fuerzas del mal, Dr. Strange viene a ser la síntesis en la filmografía de Raimi, y a la vez un tratado del cómo afrontar las cuestiones más agobiantes de la vida humana para una nueva generación; y del cómo mezclar géneros narrativos en un blockbuster. Cátedra obscura. Distorción funky y mental. Para degustar esta obra no va mal amenizar con The Grudge (de Takashi Shimizu)/La segunda de Evil Dead/Arrástrame al infierno (of course) y Paprika (de Sathosi Kon): Papases, compartan un tiempo de calidad y vean estas pelis de fantasía en compañía de toda su familia.



 
 
 

Comentarios


bottom of page