It's not every day we're gonna be the same way
- Miguel Gylmar Meza Aguilar
- 3 nov 2023
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 7 nov 2023
Al respecto de los arquetipos.

La mejor película de 1994 es Chungking Express y, Wong Kar-Wai es el legítimo heredero de Godard (junto a los momentos más lúcidos de Carax) así como uno de los más aguerridos soldados de Venus en la cinematografía mundial: si algo define al cine de Kar Wai es Amor y buenas rolas. Así como colorimetría, improvisación y visión de gato. El mundo se extiende radiante ante la curiosidad de la cámara que atraviesa una maquinaria de locura, gritos y sabores. Quiénes vivimos en una ciudad activa podemos vernos reflejados en la Hong Kong que muestra su cine. Comercio, romance, neón. Gente que trabaja y gente que roba. Publicidad como parte del paisaje natural, cultura gringa en el ade-ene: la conciencia del pasado, del presente y el futuro. Vivir es amar y conocer la ciudad. Amar es crecer, puedes crecer en una ciudad terrible cuando vives con entrega, hacia el dolor como a la sanación. Una forma de hacer esto es acudir a las tiras cómicas y alguno que otro tema de rock psicodélico, los hits de la disquera Trojan, son una gran vía de sanación para el alma de quién vive en una urbe.
En relación con la credibilidad y la reinvención de los modelos románticos en el cine. El evangelio de Kar Wai dice uno: que al mismo tiempo que una historia de amor surge, una historia de olvido se cuenta, la de un amor perdido, dos: las personas que aman -los protagonistas-, trabajan o se ganan la vida de una u otra forma, y esto tiene relación directa con la interacción/encuentro con la persona amada, tres: la resolución del Amor es el cambio, es decir: el amor es completo cuando se sabe perdido, y cuatro: es esto una historia de olvido que se cuenta en paralelo a una historia de amor. Remitiéndonos a estos puntos podemos abordar el tema de la credibilidad en Chungking Express tomando la fórmula credibilidad = reinvención, obtenida en base a las enseñanzas de John Lennon que dice, vivir honestamente es lo revolucionario en un mundo donde la norma es la mentira. Para normalizar la Honestidad en el lenguaje cinematográfico hay que prescindir del personaje y dar protagonismo al lenguaje mismo; para hablar del lenguaje cinematográfico en sentido estricto hay que remitirse a la relación espacio-tiempo. Y para abordar este teorema hay que acudir a tres evangelios cinematográficos: la saga de Before Sunrise/Sunset/Midnight de Linklater; Annie Hall de Allen; y la película que acompete aquí. Es con esta trinidad que se puede empezar a hablar de modelos y arquetipos en el cine romántico contemporáneo -y en la forma de vivir el romance cotidianamente-. El cine aborda de lleno el lenguaje cinematográfico cuándo se toma el tiempo de contar una emoción fundamental del discurso. La importancia de cómo se ganan la vida los personajes de las historias de romance, en una sociedad es fundamental, tanto en los mitos infantiles de Disney como en los mitos de la vida adulta. Rebel Wilson evidencia las convenciones del género en su Isn’t Romantic? y de vez en cuando aparecen joyas como Carol o Dogs Don't Wear Pants. Los cuentos de amor expresan la forma en que un pueblo se mira a sí mismo en relación al azar y a la voluntad, el Amor es una escalera hacia mejorar y a la vez una labor sisífica. Cómo estudiar para un examen. Otro punto clave del filme es darle la misma importancia al pasado que al presente: aunque se requiere mostrar muy poco del pasado para justificar la historia general, cómo en Gritos y Susurros de Bergman o la brillante Verano 1993 de Carla Simón. Los planos secuencia y estiramientos del tiempo en Chungking Express, empalman de una vez por todas, al pasado y al presente en una forma orgánica y esto: es la gran virtud de una gran historia de amors, que por eso es que la historia de Romeo y Julieta da inicio con un spoilerazo.




Comentarios