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Arquetipos de villanía

  • Foto del escritor: Miguel Gylmar Meza Aguilar
    Miguel Gylmar Meza Aguilar
  • 23 ago 2022
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 6 nov 2023

Al respecto de "Los Tipos Malos" de Dreamworks.

Es la Pulp Fiction para niñ@s, es un carnaval de golpes y Funky; fuertemente influenciada por las aventuras de Lupín the Third (en estilo, fisionomía de personajes y ritmo de la animación, además de mostrar el lado sensible de los ladrones de guante blanco, muy a la Robín Hood o Fantômas). La nueva película sobre antivillanos de Dreamworks es una patada karateca de referencias, sensibilidad y pausabilidad argumentativa. Los individuos que realizaron esta proeza animada se chutaron varias horitas del New Hollywood: ya que hay dominio del diálogo y conciencia de la coreografía del caos. Es la ópera prima de su direc Pierre Perifel, que fue animador en Kung- Fu Panda y Monstruos v.s. Aliens donde la acción está también a la orden del día. La fusión del cine de gánsteres (en el tratamiento de su guión), de espías (en el uso de gadgets y escalada hacia el enfrentamiento final), de grandes atracos (en su montaje) y las películas de kung-fu de los 70s (en su tratamiento orgánico del combate cuerpo a cuerpo) hacen de este filme una ensalada de trancazos y humor ácido, que aborda de forma simple el determinismo estrato-social. Es un cuento para dormir, con explosiones.

El trabajo de colorimetría al poscicionar los puntos clave de la historia durante la luz del atardecer, es eficaz a la hora de empaginar con los personajes en sus momentos de decisión al tratar de sobreponer el odio o el amor. A su vez la historia llega a alargarse: hay muchos personajes y caminos que llevan al mismo lugar y varios saltos en el tiempo y la razón es porque los guionistas no querían contar una historia en que los malos se hicieran buenos a través de una transformación en línea recta sin mostrar sus recaídas. El final es una clara referencia a Los Hermanos Caradura, ingenioso: aunque demasiado autoconclusivo –los gringos son unos zacatones al momento de abordar la Muerte y el Mal en el cine infantil- pero se compensa con una impecable secuencia de créditos finales. Ahonda por igual, en la obsesión de los medios por definir quiénes son los buenos y quiénes los malos. Cancelables o replicables, en un mundo sin héroes donde parecen abundar los villanos. Sin embargo como sociedad: a quién requerimos más?



 
 
 

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